El Cursillo de Cristiandad es una vivencia, un encuentro profundo del hombre con Dios y su Mensaje, de una manera personal y madura, que hace sentir como la Buena Nueva es un presente aplicable y adaptable a nuestra vida, a nuestro día a día, a nuestra cotidianidad…
Son tres días de parada en el ajetreo diario, para así poder profundizar en la realidad de uno mismo, la de los demás y la del mundo que nos rodea, desde la perspectiva de un Jesucristo cercano que ama a cada hombre sin importar sus circunstancias. Es descubrir el Amor incondicional de Dios hacia nosotros. Es conocer a Cristo en toda su plenitud con el hombre.
Es una proclamación kerygmática de lo fundamental cristiano. Es volver a los primeros tiempos de la Iglesia, mediante una proclamación vivencial y testimonial de la esencia de la doctrina del Evangelio llevada a la vida. Es la explosión del contenido vivo del cristianismo. Es aprender a llevar a nuestra vida concreta el Mensaje de Cristo, con nuestras limitaciones, defectos y problemática. Es APRENDER A VIVIR EN CRISTIANO.
El Cursillo se desarrolla en tres días de convivencia en la Casa de Cursillos de San Pablo, empezando el jueves a última hora de la tarde y finalizando el domingo. A lo largo de esos días hay tiempo para todo. Se va revisando poco a poco lo esencial cristiano, mediante una serie de charlas, hay trabajo por grupos sobre las charlas, hay momentos de oración, hay momentos de esparcimiento…
Todo desde la libertad y el respeto.